Pastor’s Reflection

Third Sunday After Easter - April 18, 2021

Pablo Navarro

Dear Friends,

In todays Gospel Jesus appears to His disciples again and shows them His nail marks and His side. We all have scars from our own “Good Fridays” that remain despite our small resurrections. Our “nail marks” remind us that all pain and grief, all ridicule and suffering, all disappointments and anguish, are transformed into healing and peace in the love of God we experience from others and that we extended to them. Too many disappointments, too many broken promises, too many hard decisions drive us to a safe BUT lonely isolation behind our own locked doors.

Scars and nail marks tell us where we have been...but they do not define where we are going! The great news of Easter calls us to see beyond our own fears, sorrows and anger to recognize the blessing we have received and the blessing we have to offer.

I pray that we may truly come to new life with the light of the Risen Lord so that our anxieties, worries and daily crosses may be given life and new meaning. Please know that I hold you in my prayers and in my heart.

Take time to refresh the life of the Spirit that has been given you. Then witness your faith like disciples and believers throughout the ages. Be assured of my prayers for you and for your dear ones. May the good Lord bless you with wisdom and peace . Please pray for me.

In Christ,
Msgr. Pablo A. Navarro

Reflexión Del Párroco

Tercer Domingo de Pascua de Resurreccion - 18 de Abril del 2020

Queridos Amigos,

En el Evangelio proclamado hoy Jesús aparece de nuevo a Sus discípulos y les muestra sus llagas como prueba que el El. Todos tenemos llagas de nuestros propios “Viernes Santos” que permanecen aunque experimentemos pequeñas resurrecciones. Nuestras llagas nos recuerden el dolor y el sufrimiento , la critica y el bochorno, las decepciones y los engaños que se pueden transformar en sanación y en paz en el amor de Dios que experimentamos en nuestros hermanos. Esta experiencia de nuestros “Viernes Santos” nos pueden llevar a un aislamiento y una soledad cuando nos encerramos herméticamente.

Las llagas que llevamos nos dicen donde hemos estado...pero no definen a donde vamos! La buena nueva de la Pascua de Resurrección en el poder ver mas allá de nuestros temores, angustias, e iras para poder reconocer las bendiciones que hemos recibido y las bendiciones que brindamos a los hermanos.

Pido al Señor que puedan experimentar nueva vida en la luz de Jesucristo Resucitado para que nuestros contratiempos y cruces tengan nueva vida. Los mantengo en mis oraciones y en mi corazón.

Tomen tiempo para meditar y refrescar la vida del Espíritu que se les ha dado en su bautismo. Entonces den testimonio de su fe así como lo han hecho los cristianos en cada siglo. Asegúrense que están ustedes y sus seres queridos en mis oraciones cada día. Que el Señor los fortalezca con salud y con paz. Por favor, oren por mi.

En Cristo,
Mons. Pablo A. Navarro