Pastor's Reflection

Nineteenth Sunday in Ordinary Time - August 9, 2020

Pablo Navarro

Dear Friends,

As Jesus, walking on the waters, meets his disciples who were in their boat being tossed about by the tempest, Peter calls out to Jesus. Jesus bids Peter to come to him and so Peter does (also by walking on the waters)… until he takes his eyes off of Jesus...then he sinks and has to be saved by Jesus who reaches out to him as he is drowning. Like Peter, we will be able to do the seemingly impossible as we stay fixed on Jesus.

We take out sight of Jesus when we believe the din, cacophony, and craziness all around us. We take our sight off of Jesus when we allow fear to overcome our trust in the Lord. We take our sight off of Jesus when we believe the din, cacophony, and craziness all around us. We take our sight off of Jesus when we place our trust in anything else but Him.

Take time to refresh the life of the Spirit that has been given you. Then witness your faith like disciples and believers throughout the ages. Be assured of my prayers for you and for your dear ones. May the good Lord bless you with wisdom, health and peace. Please pray for me.

In Christ,
Msgr. Pablo A. Navarro

Queridos Amigos,

Jesús va caminando sobre las aguas y se encuentra a sus discípulos en la Barca que están aterrados por la tormenta. Pedro llama a Jesús y Jesús lo invita que venga a El (caminando también sobre las aguas)...esto lo hace Pedro hasta que quita la mirada de Jesús y se empieza a hundir. Jesús lo saca del agua y lo salva. Así como Pedro, podremos hacer lo que parece imposible mientras tengamos la mirada fija en Jesús.

Quitamos la mirada de Jesús cuando creemos el ruido, la cacofonía, la locura que nos rodea. Quitamos la mirada de Jesús cuando dejamos que el miedo venza a la confianza en Dios. Quitamos la mirada de Jesús cuando ponemos nuestra confianza en cosas o personas que no sea Jesús.

Tomen tiempo para meditar y refrescar la vida del Espíritu que se les ha dado en su bautismo. Entonces den testimonio de su fe así como lo han hecho los cristianos en cada siglo. Asegúrense que están ustedes y sus seres queridos en mis oraciones. Que el Señor los fortalezca con salud y con paz. Por favor, oren por mi.

En Cristo,
Mons. Pablo A. Navarro